|
Las plantas son, simplemente, organismos fotosintéticos
multicelulares adaptados primariamente para la vida terrestre. Sus
características se conprenden mejor en términos de la
transición desde el agua a la tierra. hecho que ocurrió
hace unos 500 millones de años. La Tierra ofrecía abundantes
ventajas para los organismos fotosintéticos. En la Tierra, la luz
es abundante desde el alba hasta el crepúsculo y no está
bloqueada por agua turbulenta. El dióxido de carbono, necesario
para la fotosíntesis, es abundante en la atmósfera y circula
más libremente en el aire que en el agua, y. lo más importante
la Tierra no estaba ocupada por otras formas de vida que compitieran por los
recursos.
Sin embargo, la vida terrestre presentó a los organismos fotosintéticos
una dificultad nueva e importante la de obtener y retener cantidades adecuádas
de agua. Las soluciones a este problema que se desarrollaron gradualmente en las
plantas dependían de la multicelularidad, que hizo posible la especialización
en amplia escala, la activación o ináctivación selectiva de
genes particulares durante el desarrollo da como resultado células o grupos
de células especializadas para funciones particulares. La especialización
trae consigo el potencial para un enorme incremento del tamaño del organismo, lo
cual, a su vez, crea problemas adicionales que deben ser resueltos: el organismo debe
sintetizar crecientes cantidades de alimento para abastecer de energía a sus
numerosas células; cantidades mayores de materiales deben ser trasladadas al
interior y al exterior del organismo y transportadas a las células individuales;
un cuerpo de mayor tamaño exige más soporte físico; las actividades
de todas las células deben estar integradas para el funcionamiento uniforme de
todo el organismo; y se necesita un lapso más prolongado para el desarrollo
completo del organismo, cuyos estadíos inmaduros requieren frecuentemente de
protección y nutrición. La historia de la evolución vegetal
representa una serie de experimentos naturales para resolver estos problemas; estos
experimentos han tenido un éxito notable porque produjeron una diversidad de
organismos fotosintéticos multicelulares que, colectivamente, fueron capaces
de ocupar la mayor parte de la superficie de la tierra durante 300 millones de
años, cuanto menos.
EL ALGA ANCESTRAL
Todas las plantas parecen haber surgído de las algas verdes (división
Chlorophyta). Al igual que las plantas, Ias àlgas verdes contienen clorofilas
a y b y caroteno beta como pigmentos fotosintéticos, y acumulan su reserva de
alimento en forma de almidón. En las plantas y las algas verdes, pero no en
otros organismos, el almidón se almacena en plástidos y no en el
citoplasma. Sin embargo, más alla de estas semejanzas, las algas verdes
exhiben una gran diversidad de características, algunas de las cuales
comparten con las plantas y otras no. La constelación de características
que pueden haber dado origen a las plantas se encuentra, entre las algas verdes
contemporáneas, sólo en algunos miembros de la clase Charophyceae,
más llamativamente en el género coleochaete.
Aunque Coleochaete misma no parece haber sido el alga a partir de la cual
evolucionaron las plantas, se cree que está íntimamente relacionada
con ésta. Varios conjuntos de datos llevaron a esta conclusión. Las
células de Coleochaete, al igual que las de las plantas, tienen celulosa en
sus paredes y contienen peroxisomas en los cuales se sintetiza la enzima clave que
interviene en la fotorrespiración. Se encuentra evidencia adicional en su
patrón de citocinesis. En casi todos los otros organismos, incluyendo la
mayoría de las algas verdes, la división del citoplasma ocurre por
constricción e invaginación de la membrana celular. En las plantas
y en Coleochaete, el citoplasma se divide por la formación de una placa
celular en el ecuador del huso.
También se encuentran similitudes en el patrón de microtúbulos
situados en la base de los flagelos en Coleochaete y en las células vegetales
flageladas.
Una característica importante compartida por todas las plantas, pero ausente
en Coleochaete, es una alternancia de generaciones bien definida, este tipo de ciclo
de vida se encuentra no sólo en muchas algas verdes multicelulares, sino
también en las algas pardas y en las algas rojas, donde la evidencia
bioquímica indica que se originaron de procesos simbióticos
completamente diferentes del de las algas verdes. Esto sugiere que la alternancia
de generaciones apareció independientemente en varias ocasiones, y Coleochaete
proporciona una pista significativa acerca de cómo puede haber ocurrido. Coleochaete,
al igual que Chlamydomonas y varias otras algas verdes, es haploide durante la mayor parte
de su ciclo de vida. Es oogámica y produce óvulos y espermatozoides
claramente diferenciados, que se fusionan para formar un cigoto que, posteriormente,
sufre meiosis y origina células haploides a partir de las cuales se desarrollan
nuevos individuos. Sin embargo, en Coleochaete, la fusión de los gametos no
ocurre libremente en el agua, sino en la superficie del organismo progenitor, y
células vecinas crecen alrededor del cigoto, encerrándolo y
protegiéndolo. Antes de la meiosis, ocurren ciclos adicionales de
replicación de DNA en el cigoto, dando como resultado que el número
de células haploides finalmente liberadas no es simplemente 4, como en
Chlamydomonas, sino entre 8 y 32. Para producir alternación de generaciones
sólo serían necesarias ligeras modificaciones de este ciclo de
vida: división de las células diploides del cigoto por mitosis
y citocinesis antes de la meiosis, seguida de división meiótica
de algunas, pero no todas, las células diploides.
Alternancia de generaciones
La meiosis ocurre en diferentes momentos del ciclo de vida de diferentes
organismos. En muchos protistas y hongos, tales como el alga Chlamydomonas y el
moho Neurospora, ocurre inmediatamente después de la fusión de las
células que se aparean. Las células habitualmente son haploides,
y la meiosis restablece el número haploide después de la
fecundación.
En las plantas, tales como los helechos, la fase haploide típicamente alterna
con una fase diploide La forma común y conspicua de un helecho es el
esporofíto, el organismo diploide. Los esporofitos de los helechos
producen por meiosis, esporas, que habitualmente se encuentran en la parte
inferior de sus frondes (hojas). Estas esporas tienen el número haploide
de cromosomas. Germinan para formar plantas mucho más pequeñas
(gametofitos), que típicamente consisten solamente en unas pocas capas
celulares de espesor; todas las células de estas plantas son haploides. Los
pequeños gametofitos haploides producen gametos por meiosis; los gametos se
fusionan y luego desarrollan un nuevo esporofito diploide. Este proceso, en el cual
una fase haploide es seguida por una fase diploide y nuevamente por otra haploide,
se conoce como alternacion de generaciones, la alternación de generacionones
curre en todan las plantas que se reproducen sexualmente, aunque no siempre en la
misma forma.
Los seres humanos tienen el típico ciclo de vida animal, en el cual el
individuo diploide produce gametos haploides por meiosis, inmediatamente antes
de la fecundación. La fusión de los gametos masculinos y femeninos
en la fecundación, restablece el número diploide de cromosomas, y
virtualmente todo el ciclo vital transcurre en el estado diploide.
Nótese que aunque la meiosis en los animales produce gametos. en las plantas
produce esporas. Una espora es una célula reproductora haploide que, a
diferencia de un gameto, puede producir un organismo haploide sin haberse fusionado
previamente con otra célula. Sin embargo, con la formación de gametos
y esporas, la meiosis obtiene el mismo resultado: en algón momento del ciclo
vital de un organismo que se reproduce sexualmente, reduce el conjunto diploide de
cromosomas al conjunto haploide.
LA TRANSICIÓN A TIERRA
En la época en que el antecesor inmediato de las plantas se trasladó
desde aguas poco profundas a tierra, aparentemente había desarrollado una
alternancia de generaciones heteromórficas bien definida. Después
de la transición a tierra. comenzaron a aparecer nuevas adaptaciones en el
ciclo de vida y también en otras características. Estas adaptaciones
fueron críticas para el éxito final de las plantas en tierra firme y
deben haber ocurrido temprano en su historia evolutiva, pues la mayoría de
las plantas modernas, aunque sean muy diversas, las comparten. Una de estas
características, claramente asociada con la transición a la tierra,
es la cutícula protectora que cubre las superficies aereas de las plantas
y retarda la pérdida de agua por el cuerpo. La cutícula está
formada por uina sustancia cérea llamada cutina, secretada por las células
de la epidermis. Asociadas con la cutícula, de hecho, vueltos necesarios por su
existencia, hay poros a través de los cuales pueden realizarse los intercambios
de gases necesarios para la fotosíntesis.
Otra adaptación fue el desarrollo de órganos reproductores multicelulares
(gametangios y esporangios) que fueron rodeados por una capa protectora de células
estériles (no reproductoras). Los gametangios se llaman orquegonios si originan
ovocélulas y anteridios si originan espermatozoides. Una adaptación que
se relaciona con esto fue la retención de la ovocélula fecundada (el
cigoto) dentro del gametangio femenino (el arquegonio) y su desarrollo allí
en embrión. Así, durante sus etapas críticas de desarrollo, el
embrión, o esporófito joven, está protegido por los tejidos del
gametófito femenino.
Diversificación subsiguiente
Poco después de la transición a tierra, las plantas divergieron en al
menos dos linajes separados. Uno dio lugar a los briófitos, un grupo que
incluye a las hepáticas,antoceros y los musgos modernos, y el otro a las
plantas vasculares, el grupo que incluye a todas las plantas terrestres de mayor
tamaño. Una diferencia principal entre los briófitos y las plantas
vasculares es que los esporofitos de las últimas, como implica su nombre,
tienen un sistema vascular bien desarrollado que transporta agua, minerales,
azúcares y otros nutrientes a través del cuerpo de la planta. Los
briófitos aparecieron por primera vez en el registro fósil durante
el período Devónico, hace aproximadamente 370 millones de años
(véase el cuadro siguiente, el cual contiene los principales acontecimientos
en la evolución de plantas y animales). Estos fósiles antiguos son muy
similares a los briófitos que viven actualmente. Los fósiles más
antiguos de las plantas vasculares son de la primera parte del período Silúrico,
hace aproximadamente 430 millones de años. Las plantas vasculares, como veremos,
experimentaron a continuación una gran diversificación.
TIEMPO GEOLÓGICO
|
Millones de años transcurridos
|
Período
|
Época
|
Formas de vida
|
Climas y prinpales acontecimiemtos
|
|
Era cenozoica 0-2
|
Cuaternario
|
Pleistoceno
|
Dispersiòn homo sapiens, extinciòn
de muchas aves y mamiferos. Desiert
|
Entre frios y templ. Cuatro avances y retrocesos glaciar.
|
|
2-5
|
Terciario
|
Plioceno
|
Grandes carnivor. Apariciòn hominid.
|
Levantamiento de montañas. Glaciar.
|
|
5-25
|
|
Mioceno
|
Ballenas, Monos,
Mamif. Hervivoros.
Expansiòn pradera y reducc. Bosque.
|
Moderado. Glaciar hemisferio sur. Levantamiento montañas
|
|
25-38
|
|
Oligoceno
|
Grandes ramonea
Dores. Simios. Origen de plantas con flores
|
Alpes, Himalayas. Suramerica separa de Antàrtida. Volca
En las rocosas.
|
|
38-55
|
|
Eoceno
|
Caballos primitivos camellos pequeño. Aves modernas y
gigantes. Formaci praderas.
|
Modera a tropical Lagos en Norte Amenrica. Australia se separ
de Antàtida
|
|
55-65
|
|
Paleoceno
|
Primeros primàtes carnivoros primitiv.
|
Moderado a frìo. Desaparecen mares poco profun
|
|
Era Mesizoica
|
|
|
|
|
|
65-144
|
Cretàcico
|
|
Al fina, extinciòn dinisauros, abunda marsupiales y
Angiospermas
|
Tropical-subtropic. Se separa Africa de Sur America. Elevan
rocosas.
|
|
144-213
|
Juràsico
|
|
Apogeo dinosauro reptìles voladores. Peueños
mamifero Aparecen aves. Gimnospermas: ci Cadas y helechos.
|
Templado. Contin. Bajos con areas extensas cubiertas por mares
Elevan montañas desde Alaska a mexico.
|
|
213-248
|
Triàsico
|
|
Primeros dinosaur, mamiferos primitiv. Bosque gimnosper y
helechos
|
Cont montañosos unidos en una sola masa. Grandes
zonas àridas.
|
|
Era paleozoica
|
|
|
|
|
|
248-286
|
Permico
|
|
Diversific. Reptiles Origen coniferas, cicadas, ginkos,
y antòf`itos. Dasapar Bosques anterior.
|
Glaciar hemisferio sur. Mares se secan.
|
CLASIFICACIÓN DE LAS PLANTAS VIVAS
|
Taxón
|
Nombre común
|
Número de especies
|
|
División Bryophyta
|
Briófitos
|
16.000
|
|
Clase Hepaticae
|
Hepáticas
|
6.000
|
|
Clase Anthocerotae
|
Antoceros
|
100
|
|
Clase Musci
|
Musgos
|
9.500
|
|
División Psilophyta
|
Helechos arcaicos
|
Varias
|
|
División Lycophy
|
Licopodios
|
1.000
|
|
División Pternphyta
|
Helechos
|
12.000
|
|
División Sphenophyta
|
Colas de caballo
|
15
|
|
División Coniferoph
|
Coníferas
|
550
|
|
División Cycadophyta
|
Cicadáceas
|
100
|
|
División Ginkgophyta
|
Ginkgos
|
1
|
|
División Gnetophyta
|
Gnetofitas
|
70
|
|
División Anthophyta
|
Plantas con flores(Angiospermas)
|
235.000
|
|
Clase Monocotiledóneas
|
Monocotiledóneas
|
65.000
|
|
Clase Dicotiledóneas
|
Dicotiledóneas
|
170.010
|
CLASIFICACIÓN DE LAS PLANTAS
De acuerdo con el esquema de clasificación que seguimos, las plantas
modernas se ubican en diez divisiones separadas. Las hepáticas,antoceros
y musgos de la división Bryophyta son bastante diferentes unos de otros y
hay cierta duda acerca de si representan tres linajes distintos derivados de la
planta ancestral o ramificaciones posteriores de un linaje surgido de ese
antecesor Por el contrario según toda la evidencia disponible,
cada una de las nueve divisiones de las plantas vasculares es monofilética,
es decir, todos sus miembros descienden de un antecesor común.
Las plantas vasculares se agrupan frecuentemente por conveniencia,
de manera que pueden o no reflejar relaciones evolutivas. Por ejemplo,
estas plantas, como grupo, a menudo se conocen como traqueófitos.
Pueden ser agrupadas en las que no tienen semillas (divisiones Psilophyta;
Lycophyta; Sphenophyta y Pterophyta) y en aquellas que tienen semillas.
Las plantas con semillas también forman dos grupos informales,
las gimnospermas y las angiospermas son aquellas con semillas "desnudas",
sin protección (divisiones Coniferophyta; Cycadophyta; Ginkgophyta y
Gnetophyta); las angiospermas con semillas encerradas, protegidas son,
formalmente hablando, los Antófitos, las plantas que dan flores.
DIVISIÓN BRYOPHYTA: HEPÁTICAS, ANTOCEROS Y MUSGOS
Los briófitos, que carecen de raíces recolectoras de agua y de los
tejidos especializados que transportan el agua en una planta vascular, deben
absorber humedad a través de las estructuras aéreas. En consecuencia,
crecen mas exitosamente en parajes húmedos y sombreados y en ciénagas. Algunos
de ellos, como el esfagno (musgo de turberas) son capaces de absorber y retener gran
cantidad de agua; en efecto, mantienen una existencia acuosa inclusive sobre la
tierra. La mayoría de los briófitos son tropicales pero algunas
especies viven en regiones templadas y unas pocas llegan al Artico y el
Antártico.
La mayoría de los briófitos son de estructura comparativamente simple
y relativamente pequeñas, habitualmente de menos de 20 centímetros de
longitud. Una sola planta de musgo puede desparramarse en un área considerable,
pero la mayoría de las hepáticas son tan pequeñas que sólo
son perceptibles para un observador agudo. En los ambientes húmedos frecuentados
por los briófitos, las células individuales pueden absorber agua y
nutrientes directamente del aire o por difusión de las células
circunvecinas. A semejanza de los líquenes, los briófitos son
indicadores sensibles de la contaminación del aire.
Aunque los briófitos no tienen raíces verdaderas, generalmente se
fijan al sustrato por medio de rizoides, que son células individuales
alargadas o filamentos celulares. Muchos briófitos también tienen
pequeñas estructuras foliáceas en las cuales ocurre la
fotosíntesis. Estas estructuras carecen de los tejidos especializados
de las hojas "verdaderas" de las plantas vasculares y tienen sólo
el grosor de una o unas pocas capas de células. Por estas razones, se cree
que las estructuras foliáceas de los briófitos y las hojas de las
plantas vasculares han evolucionado por separado. Como en otras plantas, el cuerpo
de un briófito está especializado para el sostén y el
almacenamiento de alimento.
Reproducción de los briofitos
Los briofitos, como todas las otras plantas, tienen un ciclo de vida con
altenación de generaciones. Sin embargo, en contraste con las plantas
vasculares los briófitos se caracterizan por un gametófito haploide
que ordinariamente es de mayor tamaño que el esporófito diploide.
El ciclo de vida de un briófito comienza cuando la espora haploide germina,
forma una red de filamentos horizontales conocida como protonema. Los
gametólitos individuales se forman en esta red a modo de ramas. Los
anteridios y arquegonios multicelulares son llevados en el gametófito.
Cuando hay suficiente humedad, los espermatozoides. que son biflagelados. son
liberados del anteridio y nadan hacia el arquegonio, al cual son atraídos
químicamente. Si no existe agua libre en la que puedan nadar los
espermatozoides, el ciclo de vida no puede completarse.
La fusión del espermatozoide y la ovocélula ocurre dentro del
arquegonio: en su interior, el cigoto se desarrolla en un esporófito. Que
permanece unido al gametófito y depende de él para su nutrición:
consiste en un pie, un pedículo y un solo esporangio grande (o cápsula)
del cual se descargan las esporas.
La reproducción asexual, a menudo por fragmentación también es
común. muchos musgos y hepáticas producen además cuerpos
diminutos, conocidos como propágulos, que originan nuevos gametófitos
En la figura siguiente
El ciclo de vida de un musgo comienza con la liberación de esporas por una
cápsula, que se abre cuando se expulsa una pequeña lapa (arriba izquierda).
La espora germina para formar un protonema filamentoso ramificado, a partir del cual se
desarrolla un gametófito foliáceo. Los espermatozoides, que son expulsados
del anteridio maduro, son atraídos al arquegonio donde uno se fusiona con la
ovocélula para producir el cigoto. El cigoto se divide mitóticamcnte
para formar el esporófito y, al mismo tiempo, la base del arquegonio se
divide para formar la caliptra protectora. El esporófito maduro consiste
en una cápsula, que puede estar sostenida por un pedicelo, que es también
parte del esporófito, y un pie. La meiosis ocurre dentro de la cápsula,
dando como resultado la formación de esporas haploides. En este musgo, los
gametólitos llevan tanto anteridios como arquegonios.
En otras especies. un solo gametófito puede llevar anteridios o arquegonios.
Pero no ambos.
LAS PLANTAS VASCULARES
INTRODUCCIÓN
Tendencias Evolutivas De Las Plantas Vasculares
Rhynia major, actualmente extinguida, es un ejemplo de las plantas vasculares
más antiguas que se conoscan, remontandose, hasta 400 millones de
años. aproximadamente, por su aspecto mucho más primitiva que
un briófito. Sin embargo, difiere de los briófitos en un punto
importante: dentro de su tallo hay un cilindro central de tejido vascular,
especializado para conducir agua y sustancias disueltas hacia la parte superior
del cuerpo y los productos de la fotosíntesis hacia la parte inferior. Comenzando
con una planta vascular muy simple, tal como Rhynia es posible seguir algunas tendencias
evolutivas principales, así como diversas inovaciones fundamentales. Una
innovación temprana fue la raíz, estructura especializada para la
fijación de la planta y la absorción de agua. Otra fue la hoja
estructura especializada para la fotosíntesis. Aparecieron dos tipos
distintos de hojas, el microfilo y el megafilo. El microfilo contiene solamente
un solo cordón de tejido vascular, mientras que el megafilo contiene
típicamente un sistema complejo de nervios. Estos dos tipos de hoja
parecen haberse originado de diferentes maneras. De las plantas modernas. Solamente
las Psilophyta, las Lycophyta y las Sphenophyta tienen microfilo.
Uno de los hechos más sorprendentes en la evolución de las plantas ha
sido el desarrollo de sistemas conductores cada vez más eficientes entre las
porciones del cuerpo de la planta. El sistema conductor en las plantas vasculares
modernas consiste en dos tejidos diferentes: el xilema:, que transporta agua e
iones desde las raíces a las hojas. y el floema. que lleva sacarosa y otros
productos de la fotosíntesis disueltos desde las hojas a las células
no fotosintéticas de la planta. Los elementos conductores del xilema son
traqueidas y miembros de vaso; los elementos conductores del floema son las celulas
cribosas o miembros del tubo criboso. En los tallos, los cordones longitudinales de
xilema y floema corren contiguos, ya sea en haces vasculares o dispuestos en dos
capas concéntricas (cilindros) en las cuales un tejido (típicamente
el floema) está por tuera del otro. Con el desarrollo de raíces,
hojas y sistemas conductores eficientes, las plantas resolvieron efectivamente los
problemas más básicos con que se enfrentaban los organismos
multicelulares fotosintétieos en tierra: adquirir abastecimientos adecuados
de agua y alimento, y distribuirlos entre todas las células que constituían
el organismo.
Otra tendencia pronunciada es la reducción en el tamaño del
gametófito. En todas las plantas vasculares, el gametófito es
más pequeño que el esporófito. Sin embargo. en las plantas
vasculares más primitivas, el gametófito está separado y es
nutricionalmente independiente del esporófito. En los grupos que han
evolucionado más recientemente —las gimnospermas y las angiospermas— el
gametófito se ha reducido a un tamaño microscópico y a
condición de dependencia.
Relacionada también con el ciclo reproductor hay una tendencia hacia la
heterosporia. Las plantas vasculares más primitivas producían
sólo un tipo de espora (homosporia) en un tipo de esporangio. Al germinar,
estas esporas típicamente producen gametófitos en los cuales se forman
tanto anteridios como arquegonios. En las plantas que son heterósporas. Se
desarrollan dos tipos diferentes de gametófitos: uno que lleva los arquegonios
y el otro que lleva los anteridios. A medida que los gametófitos se redujeron,
los arquegonios y los anteridios disminuyeron de tamaño, hasta desaparecer
completamente en las angiospermas, vueltos obsoletos por la semilla, que es
quizá la innovación mas importante en el enorme éxito
de las plantas vasculares en tierra. La semilla es una estructura compleja
que contiene al esporófito joven, o embrión, rodeado de una cubierta
externa protectora, la cubierta seminal. Esta cubierta. que deriva de tejidos del
esporófito materno, protege al embrión mientras éste permanece
latente, a veces durante muchos años, hasta que las condiciones sean favorables
para su germinación. Las seniillas más tempranas que se conocen se fosilizaron
en depósitos del devónico superior, hace aproximadamente 360 millones de
años.
Rhynia major, una de las plantas más primitivas que se conocen. Carece
de hojas y raices. Sus tallos aéreos que eran fotosintéticos, estaban
unidos a un tallo subterraneo o rizoma. Los tallos aéreos estaban cubiertos
con una cutícula y contenían estomas . Las estructuras obscuras en
los ápices son esporangios, que aparentemente liberan sus esporas escindiendose
longitudinalmente.
LAS PLANTAS VASCULARES SIN SEMILLA
Hay cuatro divisiones de plantas vasculares sin semillas que tienen representantes
vivos: las Psilophyta (helechos arcaicos), las Lycophyta (Licopodios), las
Sphenophyta (colas de caballo) y las Pterophyta (helechos), el grupo más
grande.
DIVISIÓN PTEROPHYTA: los helechos
Los helechos son plantas vasculares que usualmente pueden distinguirse de la
mayoría de las otras plantas por sus grandes hojas plumosas que en la
mayoría de las especies, se desenrollan desde la base hasta el ápice
a medida que van creciendo. De acuerdo con el testimonio de los fósiles,
los helechos aparecieron hace unos 400 millones de años, y todavía
son relativamente abundantes. La mayoría de las 12.000 especies vivientes
se encuentran en los trópicos, pero muchas existen también en regiones
templadas y aun áridas. Dado que sus espermatozoides son flagelados y necesitan
de agua libre para la fecundación, las especies que viven en regiones áridas
explotan la aparición estacional de agua para la reproducción sexual.
Los tallos de los helechos no son habitualmente tan complejos como los de las
gimnospermas y angiospermas, y a menudo se reducen a un tallo subterráneo
rastrero (rizoma). Aunque los helechos no poseen crecimiento secundario, o sea, el
tipo de crecimiento que da como resultado un aumento de la circunferencia y la
formación de corteza y tejido leñoso, algunos alcanzan una gran
altura. Por ejemplo, Cyathea australis, un helecho arborescente que se encuentra
en la Isla de Norfolk, en el Pacífico Sur, alcanza en ocasiones 28 metros de
altura.
Las hojas (frondas) de los helechos frecuentemente están finamente divididas
en folíolos (pinnas). Caracterizadas por una alta relación superficie
a volumen, estas hojas divididas, muy desplegadas, son colectores de luz muy
eficientes, bien adaptados a crecer en las condiciones de luz difusa que impera
en el piso de los bosques. Los esporangios comúnmente se disponen en la
superficie inferior de las hojas o, a veces, en hojas especializadas. Las hojas
que traen esporangios se llaman esporófilos. (Como veremos, las estructuras
reproductoras de las flores también son esporófilos.) Los esporófilos
pueden asemejarse a las otras hojas verdes de la planta o pueden ser tallos no
fotosintéticos (hojas modificadas). Los esporangios de los helechos
comúnmente se presentan en pequeños grupos conocidos como soros.
En los helechos, como en todas las plantas vasculares, la generación
dominante es el esporófito. El gametófito de los helechos
homósporos comienza su desarrollo como un pequeño filamento de
células análogo a un alga, cada una llena de cloroplastos, y luego
se desarrolla en una estructura chata, a menudo solamente de una capa de
células de grosor. Aunque este gametótito es pequeño, es
tan nutricionalmente independiente como el esporófito. Excepto unos pocos
géneros, todos los helechos son homósporos, y un solo gametófito
ordinariamente produce anteridios y arquegonios. Los espermatozoides son espiralados
y multiflagelados. El ciclo de vida de un helecho se muestra en la figura suguiente.
EL CICLO VITAL DE UN HELECHO
Despues de la meiosis, las esporas haploides, se forman en los esporangios y luego
son liberadas. Las eporas desarrollan gametófitos haploides. En muchas
especies, los gametófitos tienen solo una capa de células de espesor
y son algo cordiformes, como se muestra en la parte inferior de la figura. De la
superficie inferior del gametofito aparecen filamentos, los rizoides, que penetran
en el suelo. En la superficie inferior del gametofito hay arquegonios, estructuras
con forma de botella, que contienen laas células huevo, y anteridios, que
contienen los esdpermios. Cuando los espermios maduran y hay un aporte adecuado de
agua, los anteridios se rompen y los espermios, que tienen numerosos flagelos, nadan
hasta los arquegonios y fecundan a las ovocélulas. Del cigoto se desarrolla
el esporofito diploide(2n), que crece del arquegonio, contenido en el
gametofito. Despues que el joven esporofito se arraigó en el suelo, El
gametofito se desintegra. El esporofito madura, desarrolla esporangios, en los
cuales curre la meiosis y recomienza nuevamente el ciclo.
PLANTAS CON SEMILLAS
En el húmedo período Carbonífero, que finalizó hace unos
286 millones de años, se formaron la mayoría de los depósitos
de carbón de la Tierra, a partir de la exuberante vegetación que se
hundió en el suelo caliente y cenagoso tan rápidamente, que la mayor
parte no tuvo oportunidad de descomponerse. Las plantas con semillas existían
cerca del final de ente período; de acuerdo con el registro fósil algunas
de las plantas semejantes a helechos e inclusive algunos licopodios tenían
estructuras semejantes a semillas.
En el período Pérmico (hace 248 a 286 millones de años) hubo
cambios de clima mundiales producidos por la aparición de extensas
glaciaciones y sequías. Las plantas y animales terrestres se encontraron
bajo fuertes presiones selectivas tendientes al desarrollo de estructuras
especializadas que les permitieran sobrevivir durante los períodos en que
no hubiera agua disponible.
Los organismos en los cuales se habían desarrollado previamente estructuras
protectoras, conservadoras de agua, disponían de una gran ventaja. Por
ejemplo, los anfibios cedieron su puesto a los reptiles, provistos de piel escamosa
y con sus huevos recubiertos por una cáscara, que pueden haber estado mejor
adaptados a un clima severo. De modo semejante, hacia el final de este período,
que puso fin a la era Paleozoica, las plantas con semillas tuvieron una ventaja
evolutiva considerable y se transformaron en las plantas dominantes de la tierra.
Los dos grupos modernos principales de plantas, son ambos plantas provistas de
semillas: las gimnospermas, que tienen semillas desnudas, y las angiospermas
(de la palabra griega angio que significa "vaso" —literalmente semilla
en un vaso—), que tienen semillas protegidas.
Gimnospermas
Durante el período Pérmico las gimnospermas se diversificaron. Cuatro
grupos de gimnospermas tienen representantes vivos: tres divisiones pequeñas
(Cycadophyta, Ginkgophyta y Gnetophyta) y una división grande y familiar
(Coniferophyta). Las coníferas ("portadoras de conos") incluyen
los pinos, abetos, piceas, Tsuga del Canadá, cipreses, juníperos y
las secuoyas gigantes de California y Oregon.
Formación de la semilla
La semilla es una estructura protectora por medio de la cual la planta embrionaria
puede dispersarse y permanecer latente hasta que las condiciones se tornen favorables
para su supervivencia. Así, sus funciones se asemejan a las esporas de las
bacterias o a los cigotos resistentes de las algas de agua dulce; pero su estructura
es mucho más compleja. Una semilla incluye el embrión (el esporófito
latente, joven), una reserva de tejido nutritivo y una cubierta protectora externa.
Para comprender la estructura de la semilla es necesario regresar por un momento a
la alternancia de genraciones que se encuentran en todas las plantas y algunas
algas verdes. En las algas verdes, las dos genraciones, esporofito y gametofíto
son independientes y generalmente del mismo tamaño. En las plantas vasculares
sin semillas, incluyendo los helechos, los gametófitos, aunque siguen siendo
independientes, son de menor tamaño que los esporófitos. En las
plantas con semillas, la generación gametofítica se reduce aun
más y depende totalmente del esporófito.
Todas las gimnospermas son heterósporas y producen dos tipos diferentes de
esporas en dos tipos diferentes de esporangios. Las esporas que originan los
gametófitos masculinos se conocen como rnicrósporas y se forman en
estructuras conocidas como microsporangios. Las esporas a partir de las cuales
se desarrollan los gametófitos femeninos, se conocen como macrósporos
y se forman en los megasporangios. Un megasporangio contiene una sola célula
madre de la macróspora, que origina por meiosis a una macróspora, y
está rodeada por una o dos capas de tejido, el tegumento. La estructura
completa —el megasporangio, su tegumento protector y su contenido— se conoce como
óvulo.
Con esta información en mente, veamos un ejemplo específico, la
formación de una semilla de pino. Un árbol de pino, el esporófito
maduro, tienen dos tipos de conos, que producen los dos tipos de esporas. Los conos
pequeños, masculinos, se asemejan superficialmente a los de los licopodios,
pero los conos femeninos, grandes, tienen escamas portadoras de óvulos que
son mucho más gruesas y rígidas que los esporófilos de los
conos masculinos.
En los conos masculinos, las células madres de las mlcrosporas especializadas
dentro de los microsporangios sufren meiosis y producen microsporas haploides. Cada
microspora se diferencia en un grano de polen microscópico y anemófilo,
un gametófito masculino inmaduro. El viento es un mensajero poco confiable
porque disemina los granos de polen al azar; las plantas polinizadas por el viento
se caracterizan por producir polen en grandes cantidades.
Dentro de los óvulos de los conos femeninos, las macrosporas se forman por
meiosis. De las cuatro células producidas dentro del óvulo en cada
secuencia meiótica, tres se desintegran y la restante -la macrospora— se
desarrolla en un diminuto gametófito femenino. Este gametófito
haploide crece dentro del óvulo y desarrolla dos o más arquegonios,
cada uno de los cuales contiene una sola ovocélula. El desarrollo desde
la macrospora hasta el gametófito con sus ovocélulas puede insumir
varios meses, poco más que un ano, por ejemplo, en algunos pinos comunes.
Cuando el óvulo madura, secreta un líquido pegajoso. Cuando el cono
femenino se cubre de polen. parte de éste se insinúa entre las escamas
del cono y se pone en contacto con el líquido. Los granos de polen capturados
en el líquido pegajoso, son atraídos hacia el óvulo a medida que
el líquido se seca. Aquí, aproximadamente tres meses después,
el grano de polen se desarrolla en un gametófito masculino maduro. Este
gametófito produce dos células inmoviles, los gametos masculinos o
espermios. Estos son llevados hacia la ovocélula dentro del tubo de polen,
que es producido por el gametófito masculino y crece lentamente a través
de los tejidos del óvulo, proceso que insume casi un ano.
Dado que el polen resistente a la sequía es llevado a los conos femeninos por
el viento y los espermios son llevados a la ovocélula por el tubo de polen,
los pinos y otras coníferas no dependen del agua libre para la
fecundación. Así, ellos pueden reproducirse sexualmcnte cuando
(y donde) los helechos y los briófitos no pueden.
Después de la fecundación, el cigoto comienza a dividirse y forma el
embrión o esporófito joven. A medida que el óvulo madura, su
tegumento se endurece y forma una cubierta seminal, que encierra tanto al
embrión como al gametófito femenino (este último le proporciona
alimento al embrión cuando germina la semilla). Después que el cono
madura, se abre y libera sus semillas; esto ocurre típicamente en el otoño
del segundo año, después de la aparición inicial de los conos. En
la mayoría de las coníferas las semillas son aladas y son dispersadas
por el viento.
Ciclo de vida del pino
Semilla de pino
La figura anterior muestra un corte longitudinal de una
semilla de pino, que ha sido descrita como "tres generaciones bajo un solo
techo". La cubierta de la semilla y el ala que la lleva nacen del tegumento
endurecido del óvulo, que deriva del esporófito materno. La cubierta
de la semilla rodea al tejido del gametófito femenino; hinchado y compactado
con reservas de alimento almacenadas, el tejido del gametófito crece y
desplaza al tejido del macrosporangio original. En la parte más interna
de la seiiiilla se encucntra el embrión con sus varios cotiledones, u hojas
seminales, que aparecerán como las primeras hojas del vástago del
nuevo esporófito cuando germine la semilla. De la parte inferior del
embrión se desarrollará la primera raiz.
En condiciones favorables, la semilla, o sea, el óvulo maduro y su contenido,
germinará y producirá una plántula. Si las condiciones
continúan siendo favorables, la plántula finalmente se
transformará en un pino maduro, produciendo esporas que originarán
gametófitos, que, a su vez, producirán gametos.
LA HOJA DE CONÍFERA
Otra característica asociada comúnmente con las coníferas,
aunque no con todas las gimnospermas, es una hoja en forma de aguja. La figura
siguiente muestra un corte transversal de una hoja de pino, que puede tener entre
10 o más centímetros de largo, pero sólo 1 a 3 milímetros
de diámetro. En el centro están los nervios, que transportan agua en
un conjunto de células conductoras (las traqueídas), y azúcares
en otras (las células cribosas). Por fuera de la región que contiene
los nervios se encuentran las células en que ocurre la fotosíntesis. Los
conductores situados en el lado chato de las hojas transportan resina, una sustancia
que se libera cuando la planta es dañada y aparentemente sirve para cerrar la
rotura. La capa externa de células, la epidermis, es muy dura, pero contiene
estomas a través de los cuales ocurre el intercambio gaseoso.
La hoja acicular, a pesar de su forma delgada, es un megafilo. Está bien
adaptada a largos períodos de humedad escasa, como en regiones con lluvias
estacionales o inviernos largos y fríos, y a suelos arenosos, que pierden
la humedad. Una o más de estas características se encuentran en
muchas de las regiones en que abundan las coníferas modernas.
Corte transversal de una hoja de pino teñida para mostrar los tejidos y tipos de células.
La cubierta externa dura y la forma compacta protejen a la hoja de la perdida
de agua, factor esencial de la supervivencia de estos árboles en
áreas en las cuales hay poca lluvia o en las cuales el agua queda
inmovilizada en el suelo como hielo durante muchos meses del año.
ANGIOSPERMAS: PLANTAS CON FLORES
Se cree que las angiospermas —plantas con semillas encerradas y protegidas evolucionaron a
partir de un grupo actualmente extinguido de gimnospermas. Aparecieron en el registro
fósil en abundancia durante el período Cretácico, hace unos 120
millones de años, cuando los dinosaurios estaban declinando. De los numerosos
géneros de angiospermas que aparecieron en ese entonces, muchos parecen haber
sido muy similares a nuestros géneros modernos.
Daniel Axelrod, paleobotánico de la Universidad de California, cree que las
angiospermas posiblemente se originaron mucho antes del Cretácico, durante el
período Pérmico. Es probable que se hayan originado en las colinas y
mesetas menos fértiles de las áreas tropicales, en tanto las tierras
bajas más ricas estaban densamente cubiertas de licopodios, helechos y
gimnospermas. Una vez establecidas, se difundieron en las tierras bajas, donde se
transformaron en las formas vegetales dominantes y se depositaron como
fósiles. Durante ese período Cretácico medio, el clima en la
Tierra se hizo más cálido y más uniforme que el de hoy en
día y, hacia el final del período Cretácico, la mayoría
de la tierra estaba cubierta con un rico bosque de angiospermas, que llegaba casi
hasta el Círculo Ártico.
Las angiospermas, al igual que las gimnospermas, tienen megafilos, estomas y una
cutícula impermeable al agua. Las formas modernas, sin embargo, tienen un
sistema vascular más altamente evolucionado que el de las gimnospermas
También tienen dos estructuras nuevas interrelacionadas, que las distinguen
de todo el resto de las plantas: la flor y el fruto. Ambos son dispositivos por
los cuales los animales son atraídos, recompensados, engañados y hasta
seducidos para llevar a cabo las estrategias reproductivas de las plantas.
Se conocen aproximadamente 235.000 especies de angiospermas. Dominan las regiones
tropicales y templadas del mundo, ocupando más dcl 90% de la superticie
vegetal de la Tierra. Las angiospermas incluyen no sólo a las plantas
con flores conspicuas, sino también a los grandes árboles de madera
dura, a todos los frutales, hortalizas, nueces, hierbas, y a los granos y
gramíneas que son componentes básicos de la dieta humana y la base
de la economía agrícola de todo el mundo. Estas plantas tremendamente
diversas se clasifican en dos grandes grupos: clase de las Monocotiledóneas,
con aproximadamente 65.000 especies, y clase de las Dicotiledóneas, con
aproximadamente 170.000 especies. Entre las monocotiledóneas están
plantas tan familiares como gramíneas, lirios, iris, orquídeas,
espadañas o totoras, y palmeras. Las dicotiledóneas incluyen
muchas de las herbáceas, casi todos los arbustos y árboles
(excepto las coníferas) y muchas otras plantas. Las principales diferencias
entre estas dos clases se resumen en el cuadro siguiente
|
PRINCIPALES DIFERENCIAS ENTRE LAS MONOCOTILEDÓNEAS Y LAS DICOTILEDÓNEAS
|
|
Caracteristica
|
Monocotiledóneas
|
Dicotiledoneas
|
|
Piezas florales
|
Habitualmente tres
|
Habitualmente cuatro o cinco
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|
Granos con polen
|
Con un surco o poro
|
Con tre surcos o poros
|
Cotiledones (hojas seminales)
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Uno
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Dos
|
|
Haces vasculares en el tallo joven
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Dispersos
|
En un anillo
|
|
Nervadura de las hojas
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Nervios principales por lo general paralelos
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Nervios generales por lo general reticulados
|
Crecimiento secundario (Leñoso)
|
Ausente
|
presente
|
LA FLOR
EN un diagrama de una flor simple, la estructura central es el carpelo, la estructura reproductora
femenina, que según se cree es un esporófilo (hoja que lleva esporangios)
modificado. (Un sólo carpelo o un grupo de carpelos fusionados se conoce
también como pistilo, por su semejanza con la mano de un mortero.) La base
ensanchada del carpelo es el ovario, dentro del cual está el óvulo u
óvulos, en los que se desarrolla el gametófito femenino a partir de
una macróspora. El extremo del carpelo se especializa como estigma, una
superficie pegajosa a la cual se adhieren los granos de polen. El estigma y el
ovario están conectados por una columna delgada de tejido, el estilo.
Los granos de polen (gametófitos masculinos inmaduros) se desarrollan en el
estambre, que, al igual que el carpelo, es un esporófilo; consiste en la
antera, que contiene microsporangios en los cuales se desarrollan los granos de
polen, y un filamento de sostén.
Los granos de polen producidos en las antenas son transportados (usualmente) al
estigma de otra flor, donde germinan, desarrollando tubos de polen que crecen a
través del estilo hacia el óvulo. Las células espermáticas
inmóviles son llevadas por los tubos de polen al gametótito femenino
que generalmente está formado por sólo siete células.
EVOLUCIÓN DE LA FLOR
Las plantas, generalmente hablando, son inmóviles; así, la unión
del espermatozoide de un individuo con la ovocélula de otro individuo de la
misma especie representa un problema, cuya solución es la flor: el símbolo
adecuado de la primavera y el romance. Las primeras gimnospermas de las cuales evolucionaron
las angiospermas probablemente eran polinizadas mediante el viento, como lo hacen las
gimnospermas modernas. Y también como en las gimnospermas modernas, el
óvulo probablemente exudaba gotitas de savia pegajosa en las que quedaban
atrapados los granos de polen y eran llevados al gametófito femenino. Los
insectos, principalmente coleópteros y moscas, que se alimentan sobre las
plantas, deben haberse encontrado con los granos de polen ricos en proteína
y las gotitas azucaradas y pegajosas. Cuando comenzaron a depender de estas nuevas
reservas alimenticias, también transportaron inadvertidamente el polen de una
planta a otra.
La polinización entomófila debe haber sido más eficiente que la
polinización anemófila para algunas especies de plantas, porque claramente
la selección comenzó a favorecer a aquellas plantas que tenían
insectos como polinizadores. Cuando más atractivas fuesen las plantas para
los insectos, más frecuentemente serían visitadas y más semillas
producirían. Cualesquiera variaciones aleatorias que hicieran las visitas
más frecuentes o la polinización más eficiente, ofrecerían
ventajas inmediatas; se producirían más semillas y de esta forma
más progenie podría sobrevivir. Aparecieron los nectarios
(estructuras secretoras de néctar), atrayendo a los polinizadores. Las
plantas desarrollaron flores blancas o de brillantes colores que señalaban
la presencia de néctar y de otros alimentos. El carpelo, originalmente una
estructura foliosa, se plegó sobre sí mismo, encerrando y protegiendo
al óvulo de polinizadores hambrientos. Hacia el comienzo de la era Cenozoica,
hace aproximadamente 65 millones de años, aparecieron las primeras abejas,
avispas, mariposas y polillas. Estos son insectos para cuyas formas adultas las
flores son a menudo la única fuente de nutrición. Desde entonces,
las flores y ciertos grupos de insectos han tenido una profunda influencia en sus
historias mutuas, cada una de las cuales moldeó a la otra durante su
evolución conjunta.
Se cree que la flor primitiva se asemejaba a la de una Hepática moderna
(Ranunculácea), que posee numerosas piezas florales, cada una separada de
las otras. Comparando este tipo de flor con algunas de las más
especializadas es posible ver cuatro tendencias principales en la evolución
de la flor:
-
Reducción en el número de piezas florales. Las flores
más especializadas tienen pocos estambres y pocos carpelos.
-
Fusión de piezas florales. Los carpelos y los pétalos,
en particular se han fusionado, a veces de manera intrincada.
-
Elevación de las partes florales libres por encima del
ovario. En la flor primitiva, las piezas florales aparecen en la base
del ovario. Se dice que estos ovarios son súperos. En las flores
más evolucionadas, las porciones libres de las piezas florales
están por encima del ovario (fig. 24-25 b): se dice que estos
ovarios son ínferos. Esta es una adaptación importante,
mediante la cual se cree que los óvulos fueron protegidos de los
insectos forrajeros.
-
Cambios en la simetría. La simetría radial de la flor primitiva
ha dado lugar, en las formas más avanzadas, a formas con simetría
bilateral.
-
Una flor que atrae solamente a unos pocos tipos de visitantes animales y los
atrae regularmente aventaja a las flores visitadas por polinizadores
más promiscuos: es menos probable que su polen se desperdicie en
una planta de otra especie. A su vez, es una ventaja para un animal el
tener un depósito "privado" de alimento que sea relativamente
inaccesible a especies competidoras. Muchas de las características
distintivas de las flores modernas son adaptaciones especiales que estimulan
las visitas regulares (constancia) de polinizadores particulares. Las variadas
formas, colores y olores permiten el reconocimiento sensorial por parte de
los polinizadores. Las estructuras diversas, a veces extravagantes. tales
como nectarios profundos y plataformas de aterrizaje complejas que se
encuentran, por ejemplo, en las orquídeas, bocas de dragón
e iris, representan maneras de excluir a polinizadores indeseados e
incrementar la precisión de los depósitos de polen sobre
los mensajeros animales.
DESARROLLO EVOLUTIVO DE LOS OVARIOS SIMPLE Y COMPUESTO
Un carpelo con forma de hoja, con ovulos a lo largo de sus bordes (izquierda) se
plego sobre si mismo y los bordes se fusionaron para formar un ovario simple. Los
ovarios compuestos se formaron por la fusión de carpelos separados, plegados
hacia adentro. Una sola flor puede contener uno o más carpelos, que pueden
estar separados, como en la las flores de la zarzamora, o fusionados como en las
flores de la planta de tomate y de manzano.
LA evolución del fruto
Un fruto es el ovario sazonado, maduro de una angiosperma y contiene las semillas. En
el curso de la historia de las angiospermas ha surgido una vanriedad de frutos, adaptados
a muchos mecanismos de dispersión diferentes0 . En la mayoría de los casos,
el requisito principal es que la semilla sea transportada a alguna distancia de la planta
madre, donde es más probable que encuentre terreno libre y luz solar. Muchos
frutos, parecidos a las flores. evolucionaron como una retribución a un animal
visitante por servicios de transporte. Un ejemplo familiar es el de los frutos carnosos
comestibles que se vuelven dulces y brillantemente coloreados cuando maduran, atrayendo
la atención de aves y mamíferos, incluyéndonos a nosotros mismos.
Las semillas contenidas en los frutos pasan a través del tracto digestivo horas
después y son frecuentemente depositadas a cierta distancia. En algunas especies,
la exposición de la cubierta de la semilla a los jugos digestivos es un requisito
previo para la germinación. Las semillas mismas pueden ser amargas o tóxicas,
como las de las manzanas, desalentando su masticación y digestión por los
animales.
EVOLUCIÓN BIOQUÍMICA
Otro factor en el predominio de las plantas provistas de flores fue la evolución
de compuestos característicos de mal sabor o tóxicos. La familia de la
mostaza (Brasicaceae), por ejemplo, se caracteriza por el sabor y olor picantes
asociados con la col, el rábano y la mostaza. Los vencetócigos
(familia Asclepiadaceae) contienen glucósidos cardíacos, sustancias
que actúan como venenos cardíacos en los vertebrados, que son
depredadores potenciales de este grupo de plantas. La quinina, de sabor amargo,
deriva de árboles y arbustos tropicales del género Ciachona. La
nicotina y la cafeína son productos vegetales. La mezcalina proviene
del cactus peyote; el tetrahidrocannabiol, de Cannabis sativo; el opio, de una
amapola; y la cocaína, de la hoja de coca. Se pensaba en algún
momento que todas estas sustancias eran sólo subproductos del metabolismo
vegetal y se llamaron "sustancias vegetales secundarias". Se sabe
ahora que son subproductos de la evolución de las angiospermas que
suministran defensas poderosas contra los depredadores animales.
Las angiospermas representan las más exitosas de todas las plantas, desde el
punto de vista del número de individuos, el número de especies y sus
efectos sobre la existencia de otros organismos
EL PAPEL DE LAS PLANTAS
Las únicas formas de vida sobre la Tierra que no dependen de
las plantas para su existencia son unos pocos tipos de procariotas y
protistas autótrofos. Para todos los otros organismos terres
tres, el cloroplasto de la célula vegetal es el "ojo de
la aguja" a través del cual se canaliza la energía
solar a la biosfera. Aun aquellos animales que comen sólo a
otros animales, los carnívoros. no podrían existir si
su presa. o la presa de sus presas. no se hubiera nutrido de
plantas. Además, las plantas son los canales mediante
los cuales muchas de las sustancias inorgánicas simples,
esenciales para la vida, entran en la biosfera. El carbono, en
forma de dióxido de carbono, es tomado de la atmósfera
e incorporado a compuestos orgánicos mediante la
fotosíntesis. Los elementos tales como el nitrógeno y
el azufre son tomados del suelo en forma de compuestos inomrgánicos
simples e incorporados a proteínas, vitaminas y otros compuestos
organicos esenciales dentro de las células vegetales verdes. Los
animales no pueden hacer estos compuestos orgánicos a partir de
materiales inorgánicos y por tanto dependen enteramente de las
plantas para obtener estos compuestos, así como para su abastecimiento
de energía. Fue solamente después que las plantas hubiesen
invadido exitosamente la Tierra, que los miembros de varios diferentes
grupos de animales pudieron a su vez desarrollar sus propias invasiones
de este dilatado nuevo ambiente. Tanto los invertebrados como los
vertebrados experimentaron una gran diversificación cuando
aprovecharon la variedad de hábitat y reservas alimenticias
puestas a su disposición por las plantas.
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